Cómo recorrer Santiago sintiéndose verdaderamente retro

Publicado por Raquel el 22 Septiembre 2009 en lugares  |  2 comentarios

SANTIAGO DE C. – El sitio más vintage de Santiago cerró mucho antes de que lo retro estuviese de moda. Almacenes El Pilar, con sus tres plantas y su entramado de entreplantas, vendía ropa, golosinas en la entrada, menaje y miles de cosas más y parecía salido de una novela decimonónica de Émile Zola. Pero hace ya más de diez años cerró sus puertas… y sigue así,  acumulando polvo y basura.

Aunque Almacenes El Pilar pasó a mejor vida después de un período de agonía, muchos son los lugares altamente retros de Santiago (y de verdad, no creados ahora que lo demodé se ha puesto de moda). Santiago es, de hecho, toda ella una ciudad muy vintage, aunque la ruta, la verdadera ruta de la Compostela old fashion, tiene varias paradas obligatorias.

Las primeras… dos cafés. El Café Casino está extrañamente pasado de moda (o a la moda de ahora), teniendo en cuenta que es algo que montaron como quien dice antes de ayer. Antes era la sala del Casino de Caballeros real, un espacio clásico en las capitales de provincias (usemos esa expresión tan propia de la meseta) que sale en las novelas de Galdós o de Emilia Pardo Bazán. El Casino de Santiago llegó hasta el siglo XX, moribundo y con poco poder de convocatoria entre los potenciales nuevos socios. El Café, que ha respetado la decoración de la sala en la que los caballeros compostelanos pasaban las horas, es un intento por llevar la poco actual institución al siglo XXI.

Café Derby

Y pasado de moda está, absolutamente, el Café Derby, prácticamente una institución venerable en la que tomaba café Valle-Inclán (muerto en Santiago antes del estallido de la Guerra Civil y cuya tumba – civil – está en el cementerio municipal de Boisaca, que merece su capítulo aparte de historia vintage). Los camareros visten de camareros y las mesas son pequeñas y sacadas de otra época. Si se pregunta a cualquier santiagués, dirá que tomarse un café allí es carísimo…

Y siguiendo todo recto la calle con la que hace esquina el Derby se llega a Cervantes, plaza que tiene muy cerca uno de los espacios más vintage de Santiago… y que no aparece en las guías de viajes. La Biblioteca de Buenas Lecturas sólo la conocen los iniciados. Ligada a la Iglesia Católica (en el interior había hace unos años y posiblemente allí siga) una estatua de la Virgen que era, como mínimo, de los años 30, sólo abre con un horario muy reducido y cuenta fundamentalmente con tomos de los años 40 y 50. Es posible llevarse en préstamo textos tan poco habituales como las memorias de la princesa Ileana de Rumanía, por ejemplo. ¿Y qué hay más vintage que una princesa de una monarquía de la que nadie se acuerda?

En la línea de bibliotecas, y ésta ya entra en los must para todos los turistas de todas las guías sobre Santiago de Compostela, la siguiente parada debe ser la de la facultad de Geografía e Historia, donde los estudiantes se mezclan con un espacio altamente monumental. Llegar en tromba con la Reflex y la Lonely Planet en una mano quizás llame la atención, dejarse caer con aspecto de serio estudiante universitario puede permitir pasar un rato largo merodeando.

Biblioteca de Santiago de Compostela

Una carpeta puede ser la clave para entrar en muchos lugares. La Biblioteca Xeral da Universidade de Santiago de Compostela es una de esas visitas obligadas para todos los turistas. En el arranque de la rúa do Franco y a dos pasos de la Catedral, el claustro siempre está lleno de turistas, que no pueden seguir a los estudiantes que cruzan la puerta automática que da acceso a la biblioteca. El guarda de seguridad se encarga de ello.

La vista desde lo alto del claustro es completamente diferente a la que se tiene desde abajo. Sólo hay que subir en dirección a la hemeroteca para llegar a ella. En la hemeroteca, por cierto, se guardan microfilmados periódicos gallegos de principios de siglo y del XIX. Si Ileana de Rumanía era demodée, más lo es leer los truculentos sucesos o los movimientos de la jet gallega de la época.

Para sentirse aún más identificados con estos aristócratas, en una de las calles paralelas a la BUSC está una de las tiendas clásicas de la zona vella que resisten a la invasión de tiendas de souvenirs donde los padres que quieren torturar a la población autóctona compran a sus niños gaitas de juguete con la que ensordecen al resto de la ciudadanía: una sombrerería. Su escaparate es fascinante. Que haya llegado hasta hoy aún más.

Sombrerería de Santiago de Compostela

Con un sombrero adecuado la identificación será aún mayor y más plena…, tanto que habrá quien pierda completamente la cabeza. Si se empiezan a sentir los primeros signos de desequilibrio, siempre se puede coger el bus urbano número cinco y bajarse en el hospital psiquiátrico que el Sergas, el servicio de salud de Galicia, tiene en Santiago,en el barrio de Conxo, y que ya era un psiquiátrico en el siglo XIX (Rosalía – Santa Rosalía de los Ancares hasta el Atlántico- situó allí una novela). El edificio no es visitable, porque sigue siendo un espacio médico, aunque a veces es posible acceder hasta el claustro medio ruinoso.

Por si esto no fuera poco…
Aún existen más espacios decadentes, sacados de una novela de Pardo Bazán y muy de otra época, aunque sería demasiado hablar de todos. Aquí quedan mencionados:

-La Alameda. Mi favorito. Un parque que parece sacado de un pueblo, con palco de la música, un paseo coronado por Rosalía, estatuas modernas que intentan imitar de forma realista a personajes compostelanos y otra de un militar del siglo XIX que nadie sabe muy bien quien es (el vulgo y yo al menos) pero que se ha convertido en el lugar favorito para pasar el rato de las palomas.
-La Plaza de Abastos. Un clásico en el que se sigue celebrando el mercado. Marisco y pescado de la ría, pimientos de Padrón, greleiras y turistas conviven en felicidad.
-El Rosalía de Castro (sí, como del cerdo, de Rosalía se aprovecha todo). El antiguo instituto femenino hoy sigue siendo instituto (ahora además de público,mixto). Del siglo XVII, a veces se acercan turistas que preguntan (y esto es una historia real y menos mal que única) si el edificio es del siglo V.
-El Santo de los papeles de la Corticela. Seguramente tenga un nombre. Y una advocación. Pero es el mundialmente conocido como santo de los papeles al que se le pide cualquier cosa (menos para un novio, que como decía mi abuela y como dice, ¿quién si no?, Rosalía en un poema, para eso hay que recurrir a San Antonio). Hay que escribir lo que se quiere en un papelillo y lanzárselo. Las guías dicen que los universitarios van en masa a pedir aprobar los exámenes, pero yo sólo he visto a gente de edad y a turistas, a muchos turistas, pidiendo.
-La Tuna. Qué decir. Un must de lo demodé. Sigue existiendo. Tienen incluso una canción dedicada a las compostelanas, en la que aconsejan seriamente que cuando la tuna te de serenata, no te enamores compostelana y después  explican con finas palabras que un tuno es poco más poco menos que un Casanova… Chica, estás avisada.

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Comentarios

  1. Ale dice:

    23 Septiembre, 2009at 1:08 pm(#)

    Genial!! Quiero hacer la ruta del Santiago retro!

  2. Raquel dice:

    25 Septiembre, 2009at 4:46 pm(#)

    Espera a que haga la ruta de las meriendas de Santiago (la próxima vez que vaya), entonces hasta yo me preguntaré porque no vivo allí! :)

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