Lo que las guías no cuentan (y deberían hacer) sobre los baños públicos de Nueva York
Publicado por Raquel el 17 Octubre 2009 en lugares | 8 comentarios
NUEVA YORK.- No sé si serán sólo las madres gallegas o serán las de todas las comunidades autónomas del país o si esto sucede más allá de los Pirineos y más abajo del Miño. Pero desde la más tierna infancia las madres gallegas convencen a sus tiernos retoños de que dos cosas son básicas en la supervivencia en este mundo…
Una, llevar siempre ropa interior adecuada para una posible urgencia médica (puede suceder un cataclismo si las bragas no son las correctas para que las vea un médico). Dos, nunca, nunca, sentarse en baños públicos.
Esto crea un grave dilema existencial cuando se pasa mucho tiempo en un lugar en el sólo hay baños públicos… Los baños públicos son una de las cosas que más y mejor deberían ser cuidados. Y en donde cuestiones como la intimidad deberían tener mucha más importancia. Porque… ¿Qué hay más íntimo que ir al baño?
Esto no sucede en Nueva York, donde los baños públicos son en general una invitación al voyeurismo. Y en todas partes (menos en Starbucks, donde la barrera que separa al apurado consumidor del resto de la humanidad es una robusta puerta de madera – y donde, por cierto, es muy fácil hacer pis gratis). Lo he testado en varias plantas de un mismo youth hostel, en cafeterías y restaurantes (todos aquellos en los que la puerta del baño no daba directamente al resto del local, en esos la privacidad es pulcramente respetada), en Barnes&Noble e incluso en Bloomingdale’s.
Y en el aeropuerto JFK, el primer contacto con los baños públicos neoyorkinos… los más públicos de todos cuantos he visto.
El problema no está en que el hueco que separa la puerta del suelo sea inmenso (es hasta reconfortante pensar que si el cerrojo se atasca, sólo habrá que ponerse en cuclillas, agachar la cabeza y salir) sino que además entre el quicio de la puerta y la misma puerta hay el espacio para dos y más monedas, incluso para unos cuantos dedos. Y sí, nadie te verá la cara… pero verá perfectamente qué es lo que estás haciendo.
Yo me encontré de frente con una señora sentada (su madre no era gallega, al parecer) y con algunas cuantas coetáneas. Y fue realmente incómodo. ¿Seremos los europeos demasiado puritanos? Porque si hay cola esperando para entrar al baño… lo más seguro es que todas intuyan no sólo lo que estás haciendo sino que además puedan confirmarlo.
¿He ido a todos los baños realmente públicos de Nueva York o en verdad todos son así? ¿Son los neoyorkinos un pueblo mucho más avanzado por haber eliminado el tabú de lo privado en la visita al baño? Se aceptan testimonios para desmentirlo o confirmarlo.
(Por cierto, más sorpresas culturales. Al lado de los lavabos un letrero SIEMPRE recordaba a los empleados que deben lavarse las manos y con jabón antes de volver al trabajo. El letrero está en todos los baños de Nueva York: en inglés, en castellano y hasta en japonés.
Asquerosamente sorprendente… Aunque… Los europeos puede que en esto no vayan a la zaga, de hecho no lo están. Un estudio británico acaba de desvelar que si no se lanza un recordatorio sólo el 32% de los hombres y el 64% de las mujeres se lavan las manos con jabón después de ir al baño. Y aquí nunca hay letrero. )
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18 Octubre, 2009at 6:25 pm(#)
Yo podré comprobarlo dentro de poco… MUAHAHAha
–por cierto tengo una depurada técnica-gasta-mazo-de-papel para sentarme en los baños públicos.
19 Octubre, 2009at 10:40 am(#)
wow!
la verdad es que es un tema bastante delicado y que no sólo afecta a la querida NY…
yo siempre que salgo de “casa” (léase salir de mi ciudad) ya noto diferencias en este aspecto. a veces son positivas, a veces (muy) negativas…
no hay que mirar más lejos que los baños “públicos” de la índia.. jaja
ah, y lo de las madres gallegas, también pasa con las madres catalanas
19 Octubre, 2009at 11:10 pm(#)
Me alegro de que también pase con las madres de otras CCAA, que de repente nos diferenciásemos por la psicosis de la ropa interior de estreno sería un poco triste….
Yo he visto baños infectos (los agujeros en el suelo en los balcanes eran de dar miedo y en algunos baños de francia hay vida propia….) pero al menos siempre respetaron mi intimidad… (el próximo baños del mundo será sobre la calidad del papel higiénico…Haré una tesis doctoral sobre la materia)
20 Octubre, 2009at 10:01 pm(#)
como buena chica previsora que vale por dos, antes de un prometido trayecto en metro de 50 minutos (que finalmente me llevó más de una hora por lerda) decidí ir a un baño público de NY. Allí estaba todo lo tranquilamente que hacer pis de pie me permitía cuando de repente me noté observada. Levanté mi cabecita y mi mirada y sí, efectivamente estaba siendo observada. Una señora de aspecto teutón de unos 200 años me observaba sin pudor y sin intención aparente de desviar la mirada a pesar de que ahora yo también la observaba a ella. Sólo un “sorry?” con voz trémula por la sorpresa, la vergüenza y el miedo la hizo apartarse. Eso sí, durante unos breves segundos. A mitad de su ida cambió de opinión y volvió a echar otra miradita por esa rendija entre puerta y quicio. Todavía no me lo creo.
22 Octubre, 2009at 1:19 pm(#)
O soy más exhibicionista de lo normal, o tuve una suerte infinita, pero debo decirlo: el post es totalmente ajeno a mi experiencia en los baños públicos de NYC.
(Sin acritud. He sido azuzada para publicar mi opinión al respecto
)
22 Octubre, 2009at 10:45 pm(#)
Yo lo que quería era abrir un debate, así que bienvenido sea!!!
Quizás yo tuve muy muy mala suerte (es un habitual en mi vida en relación a baños públicos)
24 Octubre, 2009at 12:59 am(#)
Mmmm.. tú lo que quieres es que tus posts sean los que más comentarios tengan..!
25 Octubre, 2009at 5:22 pm(#)
Es tan evidente?